Gaspar Duprat y Mariano Cohn 'desengrasan' la tele con la feroz serie 'Bellas artes'
Madrid, 4 abr (EFE).- Mariano Cohn y Gaspar Duprat, ganadores de un Óscar por 'El ciudadano ilustre' (2016), estrenan el próximo 11 de abril su tercera serie para la televisión, 'Bellas a...
Madrid, 4 abr (EFE).- Mariano Cohn y Gaspar Duprat, ganadores de un Óscar por 'El ciudadano ilustre' (2016), estrenan el próximo 11 de abril su tercera serie para la televisión, 'Bellas artes', una desternillante y feroz comedia negra donde el arte moderno, los gestores políticos y los artistas salen trasquilados por igual.
Para Cohn, "en general, las series están muy pasteurizadas hoy día, se piensan como un 'excel': Hay un momento para el diálogo, otro donde tiene que suceder un cambio o cualquier otra cosa; nosotros vamos en otra dirección", explica el codirector de 'Competencia oficial' (2021).
Cohn y Duprat, que trabajan siempre juntos y se 'nutren' de sus actores, tanto en sus películas como ahora como creadores de series, aseguran que escriben sus proyectos como 'trajes a medida' a los que intentan imprimirle "cierta mirada autoral".
"El tiempo que duran los capítulos tiene que ver con eso, no somos grandes consumidores de series, pero nuestro tiempo máximo son los treinta minutos, ahí uno puede contar todo. Y también es más divertida para poder 'maratonear'".
La serie, que se estrenará en Star+ en Latinoamérica y en Movistar Plus+ en España el próximo 11 de abril, consta de seis capítulos de treinta minutos cada uno. Y antes de sacar la primera, Movistar Plus+ ya ha anunciado que habrá segunda temporada.
Con Oscar Martínez como protagonista absoluto -"es el mejor actor posible para decir nuestros textos y nuestras ideas", desvela Duprat, 'Bellas artes' comienza con la selección (desternillante) entre tres candidatos del cargo de director de un hipotético museo iberoamericano de arte contemporáneo que anda descabezado.
Antonio, su personaje, le cae "estupendo" a Martínez. "Gastón, Mariano y Andrés me dan personajes que tienen momentos incorrectos y dicen cosas que no se deben decir (...) Tenemos mucha complicidad en los asuntos y la misma mirada críptica, desacralizadora, con mala leche…", explica el actor argentino, también español desde hace tres años.
Andrés Duprat, coguionista de los diálogos, junto a Cohn y a su hermano, ha aportado increíbles situaciones que él mismo ha vivido como director del museo de Bellas Artes de Buenos Aires. La serie -a pesar de lo que pudiera parecer- "tiene mucho de realidad".
Es comedia negra, "pero no es exagerada para nada, son cosas que me han pasado a mí y a colegas directores de museos, sobre todo, de arte moderno y contemporáneo. Este arte que en principio trata de provocar, lo único que no tiene que ser es indiferente, así que es positivo incluso si te enoja", ha afirmado Andrés Duprat.
Disparates como celebrar un funeral de cuerpo presente en una sala que exhibe los cuadros del fallecido o exponer animal muerto mientras se descompone a la vista de todos apestando el local le pasaron a Duprat.
José Sacristán hace del pintor 'difunto'. "Me pasa con el arte como con la música, que hay muchas cosas nuevas que me desesperan, me irritan, y yo no tengo tiempo que perder. Seguro que algo me pierdo, pero me voy a arriesgar", dice el octogenario, secundado por las risas del auditorio del Reina Sofía donde está grabada parte de la serie y se hizo hoy una rueda de prensa de presentación.
"Estoy tratando de no rechazar cosas sin más, pero no consigo darle un margen a cierta manifestación del arte, algunas cosas de ARCO -dice Sacristán, provocador- a mí me las regalan, y no las quiero".
Con ellos, una contenida Aixa Villagrán en su papel de asesora; el pesadísimo vecino Fernando Albizu; la exmujer hippie, Ángela Molina; Dani Rovira como hijo 'abandonado' o el artista pijo autor de la obra pestilente, Jorge López. "Este personaje es un reflejo de parte de la sociedad de mi generación, gente que tiene muchas ideas pero poco fondo para llevarlas a cabo", afirma el actor chileno.
'Bellas artes' habla de activismo irresponsable, de estupidez, de nepotismo, de envidias, de arte y de artistas modernos ... y de todo lo contrario, porque "más allá de la trama, siempre se termina hablando de cosas que no están escritas y que tienen que ver con un punto de vista autoral: con la mirada del presente que atraviesa la serie, aunque uno no lo haya escrito", reflexiona Gastón Duprat.
Aún sin pretenderlo, concluye el director, "hay cosas que no se pueden eludir, para bien o para mal. Aquí se tocan cuestiones sin respuesta, como la cancelación de artistas muertos, las vandalizaciones -a mi juicio, idiotas-, y la gran pregunta: por qué esta porquería vale 5 millones de dolares". EFE
aga/aam
(foto) (vídeo)