HRW: Continúa el riesgo de secuestros en las escuelas de Nigeria 10 años después de Chibok
Lagos, 11 abr (EFE).- Las autoridades de Nigeria no han desarrollado todavía medidas efectivas para garantizar la seguridad de las escuelas frente a la creciente ola de secuestros a la que ...
Lagos, 11 abr (EFE).- Las autoridades de Nigeria no han desarrollado todavía medidas efectivas para garantizar la seguridad de las escuelas frente a la creciente ola de secuestros a la que se enfrenta el país una década después del rapto de 276 niñas en el pueblo de Chibok, lamentó este jueves la organización Human Rights Watch (HRW).
"Para muchos niños en el norte de Nigeria, el seguimiento de una educación significa enfrentarse a la amenaza constante de secuestro", dijo en un comunicado Anietie Ewang, investigadora para Nigeria de HRW, días antes del décimo aniversario el próximo domingo de los hechos de Chibok, que conmocionaron al país y al mundo y dieron lugar a una compaña global para la liberación de las menores secuestradas.
Según datos de la ONG Save the Children, recordó HRW, más de 1.600 menores han sido secuestrados desde 2014 en el norte de Nigeria.
En esa zona, operan tanto el grupo yihadista Boko Haram y su facción Estado Islámico de la Provincia de África Occidental (ISWAP) en el noreste, como "bandidos" en el noroeste, término usado para nombrar a las bandas criminales que cometen asaltos y secuestros masivos para exigir cuantiosos rescates.
Tras los sucesos de Chibok, el Gobierno nigeriano respaldó un compromiso político internacional para proteger la educación y evitar el uso militar de las escuelas que pueda convertirlas en blancos de violencia, además de lanzar una iniciativa con unos fondos iniciales de diez millones de dólares para hacer más seguros los centros educativos.
Algunas medidas para conseguir ese objetivo serían, por ejemplo, mover los colegios a otras zonas y crear un modelo de escuela segura para ser desplegado en los estados de Borno, Adamawa y Yobe, los más golpeados por los yihadistas.
Sin embargo, el proyecto perdió impulso y apenas ha logrado ningún progreso en la "fortificación de las escuelas" por la falta de un programa nacional y del liderazgo del Ministerio de Educación nigeriano, destacó HRW.
La continua crisis de secuestros muestra que no se han aprendido lecciones del pasado, mientras los estudiantes siguen expuestos a una infraestructura de seguridad inadecuada y una respuesta inefectiva de las autoridades, señaló a la organización el experto en seguridad y gobernanza Kemi Okenyodo.
Así, muchos colegios se han visto obligados a cerrar en Nigeria, donde más de veinte millones de niños no están escolarizados, uno de los números más altos del mundo, según la Organización de la ONU para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).
"Siempre que oigo que más niños están siendo secuestrados, me siento fatal, desamparada (...) Aún no estamos seguros...", declaró a HRW una de las jóvenes de Chibok que recuperó la libertad y tiene ahora 28 años.
Los sucesos de Chibok ocurrieron el 14 de abril de 2014, cuando terroristas de Boko Haram entraron en esa remota comunidad de Borno y saquearon la escuela secundaria femenina para llevarse a 276 alumnas, de las cuales cerca de cien permanecen aún desaparecidas.
Boko Haram fue creado en 2002 en Maiduguri, capital de Borno, por el líder espiritual Mohameh Yusuf para denunciar el abandono del norte del país por las autoridades.
Desde la muerte de Yusuf, abatido por agentes nigerianos en 2009, el grupo se radicalizó y ahora busca imponer un Estado de corte islámico en Nigeria, país de mayoría musulmana en el norte y cristiana en el sur.
Boko Haram y, desde 2015, el ISWAP han matado a más de 35.000 personas y han causado unos 2,7 millones de desplazados internos, sobre todo en Nigeria, pero también en países vecinos como Camerún, Chad y Níger, según datos gubernamentales y de la ONU. EFE
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